En la mitología griega, Némesis era la diosa de la justicia retributiva, la venganza y la fortuna. Su labor consistía en castigar a aquellos que cometían crímenes impunemente a la vez que recompensaba a aquellos que sufrían injustamente o tenían mala suerte.La primera vez que escuché la palabra "Némesis" fue en una película donde el protagonista se encontraba con su antagonista pero a la vez igual. Me fascinó la idea de que todos tengamos un antagonista. Aunque lo que mas me fascinó fue volver a la teoría del equilibrio: no hay blanco sin negro. Por ejemplo, el Némesis del dolor seria el placer (o viceversa). Incluso las personas tenemos nuestros Némesis ya sea dentro de nosotros mismos o en la figura de otros. Un opuesto y a la vez necesario.
Últimamente estoy algo obsesionado con la idea de los equilibrios. Le doy vueltas a la idea de la necesidad incluso de lo terrible, como medida que nos permite valorar todo cuanto positivo llega hasta nosotros.
Y al final llego a la conclusión de que no soy una persona positiva. Me encantan las cosas que van mal, es mas… me esfuerzo de una u otra manera para que las cosas no funcionen bien. Quizás eso se deba a que me considero un privilegiado. Nunca me ha sucedido nada terrible. Soy un Némesis de mi mismo y me encargo de ensombrecer un mundo que me resulta demasiado fácil. Demasiado luminoso.
No, no. No voy atropellando gatos con mi coche. Tampoco apaleo a viejecitas ni me meo... perdón, me orino en las botellas amparado en la oscuridad de las discotecas. Pero me gusta ver la parte más negativa de la vida porque mi Némesis así me lo dicta. A mi me gusta llamarlo “ser el abogado del diablo”. Todo cuanto escribo acaba mal, todo cuanto veo o leo quiero que acabe mal. Me parece mas verosímil. Mas real. No soy una persona positiva, pero tampoco negativa. Yo y mi Némesis nos empeñamos en ver la vida de la manera mas realista posible. Quizás por eso siempre llevo la contraria a las personas, aunque no esté convencido de lo que diga, porque me encanta equilibrar balanzas aunque sean ajenas, ejercer de abogado del diablo y ofrecer siempre el punto de vista opuesto de todo. Por eso son las contadas ocasiones en que digo "estoy de acuerdo", porque decir eso significaría -en mi mundo- tener un único punto de vista que aunque fuese correcto estaría incompleto.
¿Y vosotros? ¿Tenéis algún Némesis en algún lugar? (sea del color que sea... que mas da)
Yo y mi Némesis tenemos más peligro que Eduardo Manostijeras poniéndose unas lentillas...
pd. El fotograma que acompaña este post, aunque obvio para cualquier cinéfilo, es el final de "La dama se Shangai" cuando Orson Welles dispara hacia su reflejo en todos los espejos...










